Cuando se llega a esta vida a todos se nos da una mochila. Poco a poco cada uno la va llenando de sueños e ilusiones, a veces, incluso se llega a pensar que se necesitará algo más grande, como una maleta o un baúl, para poder dar cabida a todos ellos.
Sin embargo llega un día en que, sin saber como, esa mochila está vacía y es entonces cuando se descubre que, en el fondo, hay un pequeño agujero por el que todos aquellos sueños acumulados durante tanto tiempo se han ido perdiendo y por más que una y otra vez intentemos llenarla, es casi imposible, se esfuman y desaparecen con la misma rapidez con que llegaron.
Pero a pesar de todo ello, siempre quedará alguno de esos sueños aferrado a las costuras de la mochila y ese sueño será el que nos dará nuevamente un sentido para vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario